Instagram Twitter Facebook
Nacionales
10-06-2019 18:25

Cristina asistió a la cuarta jornada del juicio en su contra

Cristina Fernández de Kirchner asistió este lunes a la cuarta jornada del juicio oral que se le sigue como presunta jefa de una asociación ilícita que cometió delitos con la obra pública nacional en Santa Cruz. Por el feriado del 17, el juicio sigue el 24 de junio. 


La expresidenta arribó poco antes de las 9.30 a los tribunales federales de Retiro, ingresó por un acceso lateral y fue directo a la sala de audiencias del subsuelo. El público que concurrió a presenciar la audiencia la recibió con aplausos hasta que se ubicó en la última fila de asientos junto a su abogado Carlos Beraldi.

La actual senadora nacional de Unidad Ciudadana asistió al juicio por tercera vez, ya que el lunes pasado faltó y justificó la inasistencia por la actividad parlamentaria que debía mantener en la Cámara Alta.

Pero para este lunes no presentó petición alguna y arribó poco antes de las 9.30 a los tribunales federales de Retiro, ingresó por un acceso lateral y fue directo a la sala de audiencias del subsuelo de Comodoro Py 2002.

El público que concurrió a presenciar la audiencia la recibió con aplausos hasta que se ubicó, como ya es usual, en la última fila de asientos destinada a los acusados junto a su abogado Carlos Beraldi.

Según informó la agencia oficial Télam, vestida de rojo y negro, la expresidenta siguió la lectura de la acusación fiscal ante el Tribunal Oral Federal 2.

La jornada transcurrió con la lectura de la acusación fiscal, con un breve cuarto intermedio, y una vez terminado este trámite se continuaba con los requerimientos de la Oficina Anticorrupción y la Unidad de Información Financiera.

Dentro de la sala de audiencias por primera vez desde que comenzó el debate los detenidos Julio De Vido y Lázaro Báez se sentaron separados.

Otro de los juzgados, José López, se quedó en la audiencia mientras en paralelo se realizaba otro juicio por presunto enriquecimiento ilícito a raíz de los bolsos con nueve millones de dólares que intentó esconder en un monasterio en junio de 2016. (ANDigital)